No cabe la menor duda de que la idea de una “unidad (trascendente) de las religiones” es una de las enseñanzas más básicas del Corán, repetida una y otra vez, tanto de forma literal como velada, de modo que no quede la menor duda al respecto. Existe un hadiz donde Muhámmad afirma: “Los profetas son hermanos e hijos de diferentes madres, pero su religión es una”(Bujari y Muslim). Uno de los arkan al-imanes la creencia en todos los profetas, y otro la creencia en todos los libros revelados. Solo los ignorantes más recalcitrantes pueden afirmar que el Corán rechaza el pluralismo religioso. ¡Eso equivale a rechazar a los enviados de Al-lâh! Por eso, aquellos que afirman que el islam es la única religión legítima en realidad rechazan y ocultan los mensajes de Al-lâh. En este caso, el rechazo sería tanto de las religiones anteriores al islam, como de los numerosos versículos en los cuales el Corán afirma que los musulmanes son aquellos que creen en el Corán y en todas las revelaciones anteriores. Dice Al-lâh en el Corán:
Apenas se adentra uno en la historia de la civilización islámica del Al-Ándalus, se observa que la misma alcanzó cotas culturales muy elevadas que llegaron a su más alto esplendor durante el Califato de Córdoba con la dinastía de los Omeyas, tal como refiere Ibn Jaldun en “La Historie das Berberes” en cuya página 344 refiere que “las ciencias y las artes encontraban grandes apoyos y formaban un océano lleno hasta los bordes”.