Londres 1948 tuvo a su Mamá Olímpica y Londres 2012 tendrá a su premamá. Aquella fue Fanny Blankers-Koen, holandesa, que a sus 30 años y después de haber sido madre en dos ocasiones, ganó cuatro medallas de oro: en 100 metros, 200, 80 vallas y 4x100. Esta será la musulmana Nur Suryani Mohamed Taibi, malaya, que competirá en la modalidad de carabina de aire comprimido con ocho meses de embarazo.
La tiradora ha tomado su decisión a dos niveles: el médico y el emocional. El primero condicionará, evidentemente su participación, pero el decisivo ha sido el segundo. Así ha declarado a la agencia Reuters que su objetivo era "competir, en julio o en cualquier otro momento. Si los médicos me lo desaconsejan sí me echaría atrás, pero no lo han hecho aunque sí me han dado algunos consejos. Yo me siento fuerte y creo que mi hijo me da energía". Suryani consiguió la plaza olímpica en los Campeonatos de Asia 2011, antes de saber que estaba embarazada. En realidad, ganó su puesto en los Juegos en la modalidad de tiro a 50 metros, pero en la misma hay que disparar en tres posiciones, de pie, de rodillas y tendida, y ella, en su estado, no puede adoptar esa postura, por lo que decidió cambiar de prueba.
Su caso, como el de Blankers-Koen hace 64 años, tiene también una importante vertiente social. Entonces la atleta holandesa sirvió para desmentir la opinión de que el atletismo era perjudicial para las mujeres por ser supuestamente incompatible con la maternidad como defendían algunas teorías de la época. Hoy, la tiradora malaya interviene con su ejemplo en el debate sobre las diversas sensibilidades de la sociedad islámica -ella misma profesa la religión musulmana-, hacia la mujer y el deporte.
Suryani reconoce que en su país hay personas que se oponen a su participación olímpica, e incluso en su misma familia. Cuenta, sin embargo, con el apoyo de su marido: "Me dijo que si me sentía bien haciéndolo que adelante. Además, siento como si mi hijo me lo estuviera pidiendo". Suryani compite cubriéndose el cabello con el hiyab islámico.
Una vez acabada la competición, volverá a Malasia de inmediato, pues los médicos la han desaconsejado volar después de las 35 semanas de embarazo. Antes de la prueba llevará a cabo su tradicional mecánica de relajación, que abarca 75 minutos, durante la cual aplicará una nueva técnica: "Hablaré con mi hijo antes de competir".
Si el nacimiento del hijo de Suryani se adelantara, sería el primer alumbramiento de la historia olímpica. Hasta la fecha se han registrado fallecimientos durante los Juegos, como el del portugués Francisco Lázaro, muerto durante el maratón de Estocolmo 1912, y también bodas, como la de los checos, Vera Caslavska, la gimnasta estrella de México 1968 y el atleta Josef Odlozil, si bien tuvo lugar al día siguiente de la clausura, pero ningún nacimiento. Si la circunstancia se diera, el hijo de Nur Surnayi Mohamed Taibi sería el primer bebe olímpico después de 116 años de historia.
OTROS CASOS EN EL DEPORTE DE ÉLITE:
· Carla Balado, en el podio embarazada de siete meses. La gallega, que entonces tenía 18 años, se proclamó subcampeona de España absoluta de taekwondo en avanzado estado de gestación sin conocerlo.
· La haltera olímpica Elizabeth Poblete dio a luz mientras se entrenaba. La chilena se sintió mal durante una sesión de trabajo y tuvo un bebé a los seis meses de gestación.
· La jugadora de baloncesto Silvia Rocha compitió hasta los siete meses. Disputó varios campeonatos con el Sao Caetano y dio a luz a los siete meses, sólo tres días después de conocer que estaba embarazada.
· La atleta Amber Miller acabó el maratón de Chicago embarazada de 39 semanas. Era su segundo hijo y en los últimos kilómetros de la prueba ya tuvo contracciones. El bebé nació a las horas de cruzar la meta.