Qamar es el fotógrafo certificado más joven en Irak. Él tiene varias fotografías hermosas en su haber, muchos de las cuales han sido exhibidas en exposiciones importantes en Bagdad. Mostró interés por este arte y comenzó a tomar fotos a la edad de cuatro años, como una forma de imitar a su padre que es un fotoperiodista.
Comenzó por tomar fotos del río Tigris, los pájaros, las casas antiguas, y los lugares de importancia histórica en su país. Mientras que el padre de Qamar no le permite fotografiar acontecimientos violentos en la ciudad, se las arregló para hacer su camino a través de personal de seguridad y en una ocasión tomó una foto del alcalde de Bagdad.
Después de este incidente, el funcionario del gobierno le hizo entrega de su primera cámara digital. Con voz dulce, inocente e ingenua le dijo a los periodistas: "Cuando veo algo que me gusta, yo lo veo a través de mi lente"; lo único que lo puede dejar fuera de acción es cuando la cámara se queda sin batería.

De acuerdo con Qamar, la fotografía es muy importante, ya que son "documentos de la vida y que detienen el tiempo". A él le gusta ser capaz de mostrar la ciudad y la vida de la gente. Especialmente sobre su tierra natal, dice que quiere mostrar a través de sus cuadros que Irak es precioso y los iraquíes son muy amables. Él cree que el país está tranquilo y tiene una gran historia.
Este joven fotógrafo aspira a convertirse en activista cuando crezca. De todas las imágenes que ha tomado hasta ahora, Qamar tiene como favoritas las de un vendedor de libros para dormir y una abeja en una rosa. Él dice que tuvo que correr mucho detrás de la abeja para capturar la imagen. Qamar espera ver en un futuro el florecimiento de su país, Irak, y que su familia tenga una casa propia algún día.













